domingo, 13 de diciembre de 2015

Qué hacer cuando un entrenamiento te sale mal

Siempre hay días buenos y días malos. Pero a veces los entrenamientos no salen tan bien como nos gustaría. Esto nos deja chof
En cambio, cuando un entrenamiento sale bien, ¡la felicidad es absoluta!
Estos son algunos trucos que uso para no dejarme llevar por el ángel malo, cuando algo no sale como esperaba.

1-. ♦Ser positivo♦


Busca la parte enriquecedora del entrenamiento, trata de ver el vaso medio lleno en ves de vacío.
No dejes que la negatividad te invada. Si te viene a la cabeza " que mal me ha salido elzentrenamiento, no valgo para nada" transforma el pensamiento en "soy muy valiente por enfrentarme a mis limites cada día que entreno" o "este entrenamiento me enseñará a enfrentarme a las dificultades".




2-.♦No dramatizar♦


No pasa nada porque un día o una semana no salga bien el entrenamiento. Eso no significa que hayas perdido tu calidad o estado de forma. Un día es un día y no pasa nada porque las cosas no salgan como esperas.

3-.♦Reflexiona sobre los errores♦

Muchas veces las cosas no salen bien porque nos hemos equivocado. Piensa si has cometido un error en el entrenamiento y cuál es su solución.  ¿El ritmo de inicio era el correcto? ¿La técnica de carrera era correcta? ¿Estaba concentrado?...

4-.♦Analiza la situación♦

En un entrenamiento existen muchos factores que pueden afectar en su resultado. Es como cocinar un plato de comida con muchos ingredientes. El estado de forma, el clima, cansancio, concentración, terreno, alimentación, salud... influyen en cada entrenamiento.  Es posible que alguno de ellos allá influido negativamente en tu entrenamiento.
Por ejemplo; si acumulas mucho cansancio por los entrenamientos de la semana es posible que no rindas según lo previsto, pero es lo más normal del mundo, no hay que preocuparse.

5-.♦Sé realista♦

En ocasiones los objetivos son demasiado ambiciosos y no son realistas. "No hay malos resultados, si no malos objetivos". Puede que el entrenamiento exigiera ritmos muy altos que aún no estás preparado para seguir o que fueran demasiadas series o km para tu estado de forma.

Nota: No soy partidaria de objetivos demasiado ambiciosos porque el no llegar a conseguirlos puede causar frustración. Soy partidaria de mini-objetivos alcanzables para que al irlos consiguiéndolos causen motivación.

6-.♦Para que haya días buenos tiene que haber días malos♦

"Para que haya días buenos tiene que haber días malos", esta frase es una verdad absoluta. Lo que pasa que a veces se nos olvida. La palabra "bien" existe porque existe la palabra "mal". 
Repite esta frase para convencerte de que el entrenamiento salga mal, no significa nada, otro día saldrá bien. Además los días malos te enseñan a valorar los días buenos

7-.♦Comenta el entrenamiento con tu entrenador y compañeros♦

Comparte tu entrenamiento y sensaciones con la gente de tú alrededor. Ellos te darán una opinión externa y te ayudarán a buscar posibles errores  y su solución. Además te sentirás mejor al compartir tus pesares.  El atletismo es un deporte individual, pero el hombre es un ser social.

8-.♦Un mal entrenamiento te ayudará a no bajar la guardia♦

Siempre se aprende algo, y de lo malo, aún más. Seguro que para el próximo entrenamiento estás más concentrado y te esfuerzas más porque harás todo lo posible para que no vuelva a salir mal. 

9-.♦Acuérdate de todos los entrenamientos que has hecho bien♦

Ten muy presente todo lo que haces bien y todo lo que has conseguido. Parece que lo malo destaca más que lo bueno, pero esto no tiene que ser así. Un día nos sale el entrenamiento mal, pero cuántos días lo hemos hecho bien. Lo bueno por encima de lo malo, siempre.

Deseo que estos trucos te resulten  útiles. ¿Tienes alguno más que quieras compartir?

Os dejo algunas fotos previas a una sesión de fotos.




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